QUERENCIA

 

Mi barco nació en el monte;

era un abrazo de pinos

verdes en el horizonte.

 

Hoy, salobre y mareante,

¡ qué alborozo de la costa,

y qué relincho de savias

en los mástiles sin hojas  !

 

Verdes pastos de mi sangre,

pinares de la ribera,

campo verde, viento verde...

 

-Capitán, cuando yo muera,

entiérrame en tierra verde

de cara a la primavera.