Ricardo Pochtar

 

 

  Doce poemas

 

 

   

   


 

 

 

 

 

Sólo cuando un zarpazo

del aire

alborota la materia

ya caída

baila en el sexo

de las flores

todo el delirio

que su aroma prometía.

 

 

 

Labios partidos

bajo el sol

de las palabras.

 

Cántaros de luz

que en el fervor

de los reflejos

ciegan la fuente.

 

Voces sembradas

en el silencio

de las cosas.

 

 

 

 

¿Quién tensa el arco

de la pregunta?

¿Qué boca desmenuza

lo que el oído

cree escuchar?

¿En qué molino 

de silencio oímos

lo que no se deja

pronunciar?

 

 

 

Cuando el fuego

de bengala

se ha extinguido,

fiebre de luz

hecha cenizas,

su impulso sigue

subiendo

por la noche,

como una estela

hacia delante,

como una estrella fugaz

equivocada.

 

 

 

SANTAS APARIENCIAS

 

La mañana parece blanca,

la luz, una esfera de agua,

parecen plumas las nubes,

por suerte todo parece

sin el esfuerzo de ser.

 

 

 

Los que escriben

de siglo en siglo

calendarios de piedra

o de cuentas de papel

- dóciles norias

para los cuatro

o cinco elementos,

si me apuran –

¿qué saben realmente

de las horas,

qué recuerdan

del tamaño de los días?

 

 

 

REVÉS DE LAS PREGUNTAS

 

Un recodo callado

de la voz

que les vuelva

los puños a las dudas,

que atrape

la punta del ovillo,

que averigüe

el brillo escondido

del error.

 

 

 

Ésta es mi sucia baraja mal partida,

éstas mis flores trapicheras,

mis monedas de canto clandestino,

mi viejo dinero deslavado:

no me pidan que pierda ni que gane,

hay más fichas varadas

en la pez de mis bolsillos,

nombres que eran propios y se borran

cosas mudas y grises que amanecen.

 

 

 

ERKLÄRTE NACHT

 

De noche los semáforos

seducen a las calles,

les muestran fugazmente

un lila vedado

en las esquinas,

invierten los colores,

los derraman,

pero al amanecer

se les mezcla en falso

la baraja:

una escaramuza del rojo

con el verde,

ámbar donde queda

atrapado un automóvil,

arena donde se seca

la tinta de los pasos.

 

 

 

OSTINATO

 

Pienso en el tiempo.

 “Imposible, si no sabes

qué es el tiempo.”

Pienso en lo que del tiempo

no se sabe.

Pienso en el tiempo sin saber

si queda tiempo. 

 

 

 

Hay una ola vacía,

desquiciada,

un cuadernillo errante

de la mar

que va soltando

letras de espuma

y en una orilla desierta

se desnuda.

 

 

 

 

FAROS PERDIDOS

 

Y ahora estos naufragios

tramados en la vertical

de los abismos.

¿Qué pasará con tanto faro

a la deriva?

¿En qué piadosa antología

palatina sortearán el azar

sus epitafios?

 

 

 

        Ricardo Pochtar (Buenos Aires, 1942) reside en España desde 1976 y en Gijón desde 2004. Estudió filosofía en la Argentina y en Francia.

        Es traductor de narrativa y ensayo del francés, inglés e italiano, además de traducir para diversas organizaciones del sistema de las Naciones Unidas.

        Ha publicado dos libros de poesía: Lugar diseminado (Buenos Aires, 1993) y Clinamen (Gijón, 2006); otros poemas suyos aparecieron en las revistas Rosa Cúbica (Barcelona) y Literastur (Gijón). Los poemas seleccionados para Portal de Poesía pertenecen al libro El tamaño de los días, Madrid, Amargord, 2012.

rpochtar@terra.es