Candela Vizcaíno  

 

 

 

 

 

  Selección 

   

 

 

 

Candela Vizcaíno (Fotógrafo: Sergio Lira)

 

 

 

 

[El fuego]

 

 

y habló el viajero

 

del desierto salí un día

 

al desierto donde nací

volveré antes de morir

 

los últimos rescoldos

de lo que un día fue

el fuego de la verdad

traigo en el hueco de las manos

 

 

 

[el camino]

 

 

ahora

en este ahora

mortal y pasajero

y por eso mismo eterno

en este ahora

que ha sido

desde siempre

has alcanzado el camino

el camino que lleva a los sueños

 

no lo abandones nunca

 

sin él serás la nada

 

con él lo serás todo

 

 

 

[acertijo]

 

pregunta

es que acaso no sentías

que las palabras

estaban

             de

                    tu parte

 

 

respuesta

tan sólo supe

de la inevitable presencia

                                         del laberinto

y fue su existencia quien

engendró

                 el poema

 

 

 

[alfa y omega]

 

 

lo único que te queda

poeta

es hacer

                 del poema

                                         tu casa

 

 

[pregunta]

 

 

y

si la única verdad

es

el silencio

 

 

 

[silencio]

versión primera

 

 

queda el blanco silencio

para contar

lo que pasa

cuando

las palabras

vacían las sombras

 

 

 

[silencio]

      versión segunda

 

 

algún día

el tiempo dirá

todas las palabras que faltan

 

los latidos del silencio

 

 

 

[silencio]

            versión tercera

 

cómo mirar el mar

con los mismos ojos

con el mismo cuerpo

que desafiaba al aire del verano

el verano de los veinte años

cuando vivir era entonces

esperar las palabras

al silencio abandonadas

 

cómo traspasar el umbral

de tu casa y decir

sencillamente

aquí estoy amor mío

como el que dice

encantado de conocerle

         vaya con díos

                     buenas noches

 

 

cómo continuar en pie ahora

vestirse                    apretarse los zapatos

salir sin armas ni armaduras

a este mercado inútil que pocos comprenden

cuando el vivir ha llegado a esto

a mil años con sólo palabras

palabras

rodando por una grieta oscura

que otros nombran

memoria     recuerdo         melancolía

 

 

como aparentar que no pasa nada

que los días se suceden

tal como ayer se deshacían

cuando el vivir se ha convertido en esto

en palabras sólo

en sólo palabras

 

     

 

[el poema]

 

supongo que sucedió a principios de los noventa

y lo supongo

porque no guardo en la memoria                              [un solo gesto

que me lleve a aquel día

en mi crónico descuido

de las cuentas a mantener con el tiempo

 

lejos quedaban los años vividos

sólo con lo puesto

con la fe que dan los sueños

ya entonces

se había instalado la vida

la vida

y su realidad

y

lo que es peor

mentiras haciéndose pasar por realidad

 

lo que vino después es aún más borroso

las palabras amanecían a diario

en pie de guerra

inevitable la partida

la derrota siempre mía era

siguieron diálogos frustrados

con los pronombres y los verbos

y con giros sintácticos que

afortunadamente

ha arrastrado el viento

 

y así

hasta esta mañana

o hasta hace un rato

y así

sé que seguirá

hasta la aniquilación de la voz

o

del

tiempo

 

 

 

 

[la espiral]

 

La espiral existe

y existe

porque no hay

principio

porque no hay fin

no hay principio

porque no recordamos

las palabras

y si no hay

palabras no puede haber

principio

y si no hay

principio

no puede haber

fin

y así

sin principio

ni fin

sólo es la espiral

lo único que existe

 

 

 


[concierto coral para cinco instrumentos]

 

 

Coro            todos los ruidos del mundo forman un gran silencio

                     sucede a diario

                     caminan         perdidos por las calles

                     llenos con el solo hueco del silencio

                     sólo silencio

                     en el grito                   silencio

Voz 1            he aquí

                     el esclavo de un ídolo efímero

                     miradme

                     soy el que se arrodilla ante un dios falso

Coro            y sucede

                     el infinito

                     sólo silencio

                     en el grito                   silencio

Voz 2           me robaron la casa    los hijos la esposa amada

                     no encuentro el abrazo del hermano

Coro            y sucede

                     la sombra del grito                el silencio

Voz 3           perdí el amor

                     aquel  que se crece en sí

                                y se sacia

                                            y se llena

                                                  y sólo con él basta

Coro            y sucede

                     la sombra de la noche                       silencio

Voz 4           madre

                     padre

                     aquí esta mi mano

Coro            y sucede

                     el silbido del silencio

                 sólo silencio

                 en el grito                   silencio

Voz 5           nada tengo     perdí tierra

                                                        amigos

                                                                    recuerdos

                     soy el que susurra palabras

                     soy el poeta

Coro            y sucede

                     el silencio entero

 

 

 

 

      Candela Vizcaíno (Sevilla, 1968), Licenciada en Filología Hispánica, ha publicado los siguientes libros de poesía: Poemas sin orden ni concierto (Sevilla, 2003) e Hilando Palabras [fragmentos] (Almería, 2004). Es colaboradora habitual de Noticias Bibliográficas, Mu (Revista de arte y cultura) e Hibris. Revista de Bibliofília.

             Candela Vizcaíno agradece cualquier comentario sobre sus poemas:

candelavizcaino@yahoo.es