W. H. Auden

Traducción de Antonio Fernández Lera

 

 

Poemas del libro El mar y el espejo

 

 

 

CAPITÁN Y CONTRAMAESTRE

 

En los bares de Dick el Sucio y Joe el Desgarbado

nuestras copas bebimos de un trago,

unos con Margery arriba fueron,

otros, ay, con Kate;

y de dos en dos, como gato y ratón,

los desamparados jugaron a las casitas.

 

Allí la rica Meg, la amiga del marino

y Marion, la de ojos de vaca,

me abrieron sus brazos, pero yo

me negué a pasar adentro;

no andaba yo tras una jaula

donde desanimarme en mi vejez.

 

Los ruiseñores lloran en

los huertos de nuestras madres,

y los corazones que hace tiempo destrozamos

hace tiempo que destrozan a otros;

las lágrimas son redondas, el mar es profundo:

échalas por la borda y a dormir.

 

 

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MASTER AND BOATSWAIN

 

At Ditty Dick´s and Sloppy Joe's / We drank our liquor straight, / Some went upstairs with Margery. / And some, alas, with Kate; / And two by two like cat and mouse / The homeless played at keeping house. // There Wealthy Meg, the Sailot's Ftiend, /And Marion, cow-eyed, / Opened their atms to me but I // Refused to step inside; / I was not looking for a cage / In which to mope in my old age. // The night- ingales are sobbing in / The orchards of our mothers, / And hearts that we broke long ago / Have long been breaking orhers; / Tears are round, the sea is deep: / Roll them overboard and sleep.

 

 

 

 

MIRANDA

 

Mi Amado es mío como son solitarios los espejos,

como el pobre y el triste son reales para el buen rey,

y la verde y alta colina descansa siempre junto al mar.

 

Alto saltó el Hombre Negro tras el árbol más viejo,

dio una voltereta y huyó con aspavientos;

mi Amado es mío como son solitarios los espejos.

 

La Bruja graznó, su cuerpo ponzoñoso

se deshizo en la luz como el agua se sale de la fuente

y la verde y alta colina descansa siempre junto al mar.

 

En su encrucijada, también, el Anciano rogó por mí;

por sus mejillas demacradas, lágrimas de gozo corrían:

mi Amado es mío como son solitarios los espejos.

 

Me besó al despertar, y no hubo lamentos;

el sol brillaba sobre barcos, ojos, guijarros, todo,

Así pues, para recordar nuestro cambiante jardín,

nos juntamos como niños para bailar en círculo:

mi Amado es mío como son solitarios los espejos

y la verde y alta colina descansa siempre junto al mar.

 

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MIRANDA 

My Dear One is mine as mirrors are lonely. / I As the poor and sad are real to the good king. / And the high green hill sits always by the sea. // Up jumped the Black Man behind the elder tree. / Turned a somersault and ran away waving; / My Dear One is mine as mirrors are lonely. // The Witch gave a squawk; her venomous body / Melted into light as water leaves a spring / And the high green hill sits always by the sea.//  At his crossroads, too, the Ancient prayed for me; / Down his wasted cheeks tears of joy were running: / My Dear One is mine as mirrors are lonely. // He kissed me awake, and no one was sorry; / The sun shone on sails, eyes, pebbles, anything. / And the high green hill sits always by the sea. //  So, to remember our changing gar- den, we  / Are linked as children in a circle dancing: / My Dear One is mine as mirrors are lonely. / And the high green hill sits always by the sea.

   

 

 

 

 

EL MAR Y EL ESPEJO 

(Comentario a La Tempestad de Shakespeare)

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