Carpe diem

Kíker: «Carpe diem»

 

Oye latir la noche

en la voz subterránea

de las tardes,

 

y chascar la hojarasca

del otońo

en el suave mecerse de las frondas de mayo.

 

Podredumbre en desorden ya acelera la muerte

bajo la piel hermosa de los cuerpos.

 

Apresúrate, pues, corazón jubiloso.

Goza tarde, hojas verdes, luz viva en el cabello,

claveles, labios que tus ojos siguen,

piel de la frente y cuello y alegre primavera.

 

Francisco Álvarez Velasco