LA JOVEN DE LA PERLA

 

Johannes Vermeer: «Het meisje met de Parel»

 

de su mirar de cierva descendida desde un verde levísimo que traspasa  las

sombras

del bombón carmesí de su entreabierta boca

de ese modo de irse y de quedarse que invita sutilmente a seguirla en el

lienzo

de su expresión  que emana una extraña maleza de deseos y miedos

y de la perla

que grávida desciende hacia su hombro como un inmenso péndulo del reloj

de la vida y que al quedar suspensa            a medio movimiento

        ingrávida en el lomo de su brillo nos  provocó el milagro de mantenerla

joven                surge una  pregunta antigua            tan antigua como la

juventud  

dulce desconocida         eterna niña nueva            

que  aún sin respuesta clara provocas silenciosa en mi presente

 

Juan Carlos Gómez