Laura Casielles

 

Como la erosión en el cuello del reloj de arena

-selección de poemas-

 


 

LENTAS RUPTURAS

 

Como la erosión en el cuello de un reloj de arena

que una mano mítica llevara siglos girando sin error ni descanso,

 

todo ritmo implacable

contiene sin quererlo su vejez:

 

crisálida de agua

que lleva dentro espuma,

 

la pauta también abre sendas

para el desgarro.

 

 

MODO DE EMPLEO

 

Estuve al borde del cinismo.

Afilé mis palabras,

cultivé alusiones,

desgrané tristezas.

Casi pensé

que era importante un gesto impenetrable

y hacer como si el dolor fuera asunto de risa.

 

Pero no.

 

Hay que acariciarse los ojos.

 

También nosotros necesitamos amor para ser valientes.

 

 

OFRENDA

 

Toma, este es mi cuerpo.

Ha vivido tempestades y lleva dentro animales pequeños

que por su nombre podrían ser dinosaurios.

Toma, este es mi cuerpo,

te estaba esperando,

cada mañana lo perfumo y a menudo

no me deja dormir,

si te fijas bien verás que en los recodos

tiene la forma de tus manos.

 

Toma, este es mi brazo, tuyo,

este es mi labio,

tuyo,

este es mi cuerpo y enseguida

piel,

entrañas,

tuyo,

se va a poner a llorar de amor,

naranjas, viento,

 

toma,

este es mi cuerpo,

te estaba esperando,

 

a veces no estás y no es nada,

 

a veces cuerpo,

 

a veces voz.

 

 

EL DESCANSO DEL HÉROE

 

Lo que más molestaba
a Teseo
-motivo suficiente incluso para un abandono
sin excesos sutiles-
era saber que, sin ella,
nunca hubiera desatado el laberinto,
nunca sido héroe,
nunca vencido fieras ni fantasmas.


Muchacho,
dijo el minotauro atravesado,
eres el más grande de los héroes,
tremendo truco el hilo.

 

Y mientras el monstruo se desangraba,
afligido por la duda de su mérito Teseo
comprendió
que ya
no iba
a amar a Ariadna.

 

 

GEOGRAFÍA POLÍTICA

 

Los doctores llevan siglos equivocándose:

el corazón se sitúa más bien a la derecha,

tiende siempre a posturas conservadoras.

No sé por qué,

pero he visto más de mil ejemplos,

lleva a la gente a decir casa, mío, patria.

 

El corazón

no tiene sitio fijo pero tiende,

ya digo,

a la derecha.

No importa lo que pienses.

Él cree en la propiedad y llora por celos,

busca estabilidad,

lo olvida todo

por una certeza falsa de calor;

defiende el país, la familia,

y en cuanto te descuidas

se lanza a veleidades con anillos.

 

Y ahí nosotros, siempre en lucha

por demostrar que sigue estando,

como afirman los latidos,

a la izquierda.

 

 

UNA EDUCACIÓN SENTIMENTAL

 

Urge que entiendas que lo que urge

no es la noche sino el despertar:

 

ese momento entre el sueño y la vigilia

tan en tierra de nadie que de él

no cabe duda.

 

 

CARRERA ESPACIAL

 

De pronto la perra Laika tenía
la luna de aullar al alcance de las fauces,
pelota de cráter.
Pero la perra espacial no sabía
conducir la nave.

 

 

VINDICATIO ORIGINIS

 

estos sellos que infectan los graves pasaportes

estos hitos mojones barreras y alambradas

estas líneas de puntos que torturan los mapas

ni un punto de armonía han aportado al mundo

ni una coma de amor o de decencia

                                                       Alberto Porlan

 

Un día alguien propuso:

“Vamos a enlazar la sangre con la tierra, vamos a decir

que, si tu padre aró este campo,

tú tienes derecho a un gentilicio.

La gente, si no quiere buscarse problemas,

vivirá donde le haya parido su madre

y criará ahí a sus hijos.

Y quien se porte bien le daremos

como premio por no molestar

potestad para poner la palabra mi

delante de la palabra tierra.

Y por gracia del nombre ésa será la suya,

y ahí morirá,

y matará por ella.

Y si se va a otra parte

le llamarán el-que-viene-de-fuera.”

 

El consejo de sabios entero estalló en risas:

“Eso no es posible, hermano,

¿no ves que la sangre, la carne, el cuerpo en suma

se parecen mucho más a los ríos?

¿No ves que la gente se enamora

sin distinción de aldeas?

¿No ves que a veces llueve

y hay que buscar comida lejos;

no ves que a veces,

simplemente,

es momento de marchar?

 

¿En serio crees que alguien

iba a dejar de cruzar una montaña

porque se lo dijéramos nosotros?”

 

Y desde entonces,

años y años,

sucesivos pasos de golondrinas sobre la bahía,

heladas y mareas,

nacimientos, extinciones de especies,

y la creciente sensación

de que algo se estaba olvidando.

 

 

DESCENTRALIZACIONES (IV)

 

Reivindico mi mitad mora, la parte goda

de mi genoma,

basta ya

de dioses griegos que no riegan mi sangre.

 

Reivindico

un viejo primate casi en las costas de África,

un pueblo que vivía aquí antes.

Amo

a Ariadna y Helena, sí,

pero ya basta:

¿qué ha pasado

con las tres mil mujeres sabias de la corte andalusí?

 

No reivindico a Pelayo, no reivindico a Isabel,

no vencí

en ninguno de los Triunfos De La Historia.

No sé si habrá héroes en mi estirpe, mi memoria instintiva se detiene

en un loco y una hereje que llenaron los huecos de mi genealogía

en el tramo que se pierde en los siglos oscuros.

 

Reinvindico

los obreros que pueblan mi escudo de armas

y las lenguas que mataron antes de que yo las pudiera aprender.

Basta ya de vírgenes de óleo y de rosa y de rosae,

ya hemos tenido bastante

derecho romano. 

No fueron mis antepasados los culpables

del saqueo de El Dorado, de las casas

quemadas en Brunei.

 

Reivindico

a quienes emigraron hasta aquí

y a quienes al desertar por amor me salvaron del limbo. 

 

Dejad ya de pintarme

un pasado de grandes avenidas

(inconfundibles, rectas, limpias),

dejad ya de decidirme

apellidos ilustres.

 

Mi memoria rastreará mi linaje

enredando callejas.

Rehilará cien recuerdos escogidos

para un futuro justo.

 

 

GRAMÁTICA DE LA RELATIVIDAD

 

Quizá ni el tomate es tan puro

ni el tabaco tan mortal como comentan.

Me caen bien los extraños, me siento segura

en los países muy desordenados.

Protegerse está bien, pero a veces confiar

es mejor revulsivo para una vida larga.

Ni es cierto que no importe lo de lejos, ni es cierto

que no haya sitio en el mundo

para la literatura.

Pero la publicidad nunca es poesía.

Confío en mi cuerpo

más que en buena parte de los médicos,

y algunas drogas nos ayudan a dormir.

El amor existe.

Abrazarse a muchos cuerpos no es sinónimo de calma,

no hacerlo tampoco ayuda demasiado.

He tenido jefes que eran mis amigos

y compañeros que no.

El sentido común falla a menudo.

Si te cuidas demasiado, entonces eres presa fácil.

Los juicios no marcan la línea que separa el bien y el mal,

no marcan casi nada.

La verdad no tiene un solo nombre.

Cinco manzanas al día

son demasiadas manzanas.

 

Y la palabra es

como un juego de niños:

cuando llega a tus manos hay que abrazarla fuerte

y escaparse corriendo del enemigo.

Y,  luego, lanzarla a quien sepa

guardarla mejor.

A quien corra más.

 


 

        La selección de poemas «Como la erosión en el cuello del reloj de arena» fue realizada por la autora para su publicación en Portal de Poesía en febrero de 2011.

        Los poemas «El descanso del héroe», «Una educación sentimental» y «Carrera espacial»  pertenecen al libro Soldado que huye (Hesperya, 2008), aunque fueron revisados para este conjunto.

        «Modo de empleo», «Ofrenda», «Geografía política», «Vindicatio originis», «Descentralizaciones IV» y «Gramática de la relatividad», por su parte, aparecen en Los idiomas comunes (Hiperión, 2010).

        «Lentas rupturas» es, por el momento, inédito.

 

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Estos poemas de Laura Casielles 

han sido colgados en  la Red

a los catorce días andados

del mes de febrero

de 2011